Columna de opinión: Papelera de reciclaje

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En diciembre hay elecciones. Los socios y socias de Independiente debemos elegir la fuerza política que conducirá los destinos del club hasta el 2025. Las piezas se mueven con cautela, se suman y se bajan apellidos, pero el eje común es el mismo: no hay candidatos.

«Todavía falta, no lo tenemos decidido». Desde enero hasta hoy, es la frase que mas se lee, la declaración que más se escucha. Los socios y las socias reclaman apellidos pero, por ahora, no aparecen. El tiempo pasa, el margen se achica, y tropezamos siempre con la misma piedra: la papelera de reciclaje de Mitre 470.

Del oficialismo se sabe poco. El único dirigente que está en el día a día es Héctor Maldonado, actual Secretario General, y cada vez que habló públicamente mantuvo su postura: «Nuestro lider es Hugo». De cara a lo que viene podría sumarse formalmente Jerónimo Moyano, hijo menor del presidente, y alguna cara nueva proveniente de la política nacional. Pablo Moyano, actual vicepresidente, asumiría un cargo menor o directamente se alejaría por completo del club. Todo lo digo en potencial por dos motivos: ni la propia Agrupación lo tiene decidido y, como todos saben, desde el club se informa poco y mal.

Si nos paramos en el lado opositor, el panorama no cambia demasiado. La única Agrupación que anunció a su candidato es «Gente de Independiente». El hombre es Claudio Rudecindo, que compartirá trinomio junto a Lutteral y Bustamante. Todo supervisado por la atenta mirada de Andrés Ducatenzeiler. La Lista Roja está dividida, el papelón de la última Asamblea expuso las diferencias internas de esta Agrupación histórica. Puro Sentimiento Rojo no apuesta a la unidad porque «amontonarse sin una idea en común no tiene sentido» y mantiene la incertidumbre (una vez más, y van…) sobre la candidatura de Daniel Grinbank.

La famosa «Mesa de unidad» empezó a mostrar algunas grietas, como era de esperarse. Gente del PRO, Gaudio, Barrionuevo, Comparada, dirigentes oficialistas que están licenciados o que acaban de renunciar, Movimientos sin agrupación, y todos los que se quieran sumar, forman parte de este gran núcleo. El candidato de consenso es Fabio Fernandez, pero a éste no le termina de cerrar la propuesta. No quiere? No se anima? Prefiere colaborar desde afuera? Prefiere un cargo menor? Sea lo que sea, a esta altura es casi lo mismo. Hace unos días aparecieron unas pintadas por Avellaneda que rezaban «Seoane – Ritondo». Esto sorprendió a todos, incluso a integrantes de la «Unidad». Ocho meses para «candidatear» a dos personas que hasta hace diez minutos formaban parte del gobierno al cuál le quieren ganar en las urnas? En serio? Raro.

La política es compleja. Toda «oxigenación» o «renovación» lleva su tiempo, eso está claro, pero en Independiente parece que todo cuesta el doble. Celebro y respeto a quienes se involucran en el club, a los que ponen los pies sobre el barro e intentan construir, pero lamentablemente con eso solo no alcanza. Está a la vista. Los fantasmas del pasado aparecen disfrazados de salvadores y tratan de sacar provecho como sea. Las «caras nuevas», con el tétrico antecedente de Cantero a cuestas, te cuentan que es lo que debería pasar para que el club saque la cabeza de abajo del agua, pero no saben explicarte como lo harían.

No queda mucho tiempo más para especular. Pocas veces fue tan claro el reclamo del hincha, pocas veces se les marcó tanto la cancha. En diciembre vamos a entrar al cuarto oscuro y en las boletas vamos a ver las mismas caras que nos trajeron hasta acá. Pasan los días, pasan las semanas, pasan los meses, pasan las reuniones, y los socios y socias caemos siempre en lo mismos apellidos. Los apellidos de la papelera de reciclaje.

Facundo Fazio